Reportaje

Málaga Portal: conexiones interpersonales a través de contenedores

El Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, en colaboración con el crítico de arte Juan Francisco Rueda y las artistas Eva Grau y Sofía Córdova, propone una nueva forma de exponer el patrimonio cultural de la ciudad.

Texto y fotos: Raúl Orellana

Fotograma de ¿YXK?, vídeo, color, sonido, 2017-2018. Sofía Córdova

En un mundo en el que tenemos la conectividad en la palma de la mano, es necesario aprovechar las sinergias que pueden surgir, por ejemplo, de la transformación de un simple contenedor de transporte marítimo, tras equiparlo tecnológicamente, para poder comunicarse a través del sonido y la imagen. Portals es un programa que nació en Estados Unidos, hace varios años, precisamente con la finalidad de crear una red de contenedores físicos que contuviesen una programación común en la que compartir momentos y experiencias. Tras pasar por países como México, Honduras, Iraq, Alemania, Jordania o Ruanda, en octubre de 2017 la experiencia llegó a España de la mano de la ciudad de Málaga gracias al Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga y bajo el comisariado de Juan Francisco Rueda, profesor de la Universidad de Málaga y crítico de arte. El lugar elegido para ubicar Málaga Portal fue el complejo Tabacalera, junto al Museo Ruso, el Museo Automovilístico y el Polo Digital, un lugar clave por su carácter innovador. La presencia de este proyecto ha servido, además, para promover el intercambio artístico entre España y Estados Unidos, con el concepto de patrimonio como eje central y con dos mujeres como protagonistas: la artista malagueña Eva Grau y la portorriqueña Sofía Córdova.

Fotograma de ¿YXK?, vídeo, color, sonido, 2017-2018. Sofía Córdova

Málaga ha sabido aprovechar la importante proyección cultural que vive en estos momentos, ya que, según cuenta Rueda: «Un proyecto similar a este en el que se haya podido trabajar sobre la identidad de los malagueños y los hispanoamericanos, con estos medios, con estas intenciones y con posibilidad de residencia, nunca ha existido». Para proyectar el patrimonio de la ciudad a través del portal y hacerlo llegar a otros portales, Rueda entiende que dicho concepto deber tener un significado amplio: «Todos entendemos como patrimonio lo histórico o lo artístico, sin embargo, no todo el mundo entiende que la naturaleza, el medioambiente, los verdiales o incluso el flamenco también lo son». Para ello ha sido esencial no ceñirse a su área de conocimiento, sino generar una programación en la que este se pudiera proyectar en abierto de forma amplia y diversa, y sobre todo presentarlo históricamente a través de los agentes que todavía hoy se relacionan con él y consiguen que se encuentre vivo. A lo largo del mes de octubre, Málaga Portal ofreció al público asistente una variada agenda de actividades, entre las que se encontraban desde una conexión con México DF para asistir de manera virtual al tercer Congreso Internacional de Humanidades Digitales Hispánicas hasta proyecciones de cortometrajes de realizadores malagueños y coloquios con sus directores, pasando también por actuaciones musicales, piezas de teatro y talleres. Más allá de todo lo que supone esta iniciativa, Rueda se muestra satisfecho: «Yo, como comisario y desde mi punto de vista individual, he podido hablar de mi ciudad, proyectarla con una mirada cosmopolita, actual y en cierta manera uniendo tradición, historia y agentes actuales. Eso me ha gustado hacerlo, no lo voy a negar». Para este docente, trabajar con los artistas y exponerse a su mirada ha resultado gratificante.

Sofía Córdova y Juan Francisco Rueda. Raúl Orellana

La presencia de Málaga Portal responde, además, a un proyecto más amplio que promueve el intercambio cultural e identitario entre España y Estados Unidos, y que gira en torno al concepto del acervo como noción fundamental. Paralelamente a estas conexiones, las artistas encargadas de que este intercambio entre ambos países se haya producido han sido Eva Grau, con la ayuda de Alba Moreno, y Sofía Córdova. Las dos primeras han desarrollado un proyecto artístico en San Francisco, concretamente en el centro El Presidio, donde se encuentra un yacimiento arqueológico español; Sofía, por su parte, se ha empapado de la ciudad malacitana y ha desarrollado su proyecto con «corrientes de ida y vuelta» en lugares como el Parque de Málaga y el Jardín Botánico Histórico La Concepción, que fueron creados con especies traídas desde América.

Fotograma de ¿YXK?, vídeo, color, sonido, 2017-2018. Sofía Córdova

«Los proyectos en los que trabajo suelen hablar sobre el paisaje, pero, en concreto en este asentamiento español, teníamos la posibilidad de trabajar con el departamento de arqueología que está haciendo las excavaciones y con el archivo que tiene toda la información de los parques nacionales de toda esa zona. Por tanto, surgió la oportunidad de hablar del paisaje y al mismo tiempo abordar temas como la historia o la arqueología», explica Grau. Este proyecto parte de un plan de reforestación en la zona, en lo que antes era algo parecido a un bosque con dunas de tierra de matorral en las que los militares plantaron árboles grandes para simular que San Francisco pareciese mucho mayor, como una especie de muestra de poder. Retomar esa idea de poder sin perder de vista el paisaje ha sido lo que ha permitido a Grau realizar su trabajo. «Para el equipo arqueológico era muy importante el hecho de poder encontrar, por ejemplo, un hueso de las vacas que trajeron los españoles cuando llegaron allí o incluso una punta de flecha de los indios que había antes de todo eso». Una labor que ha podido desarrollar gracias a la beca que le concedieron y la colaboración de Alba Moreno, quien acudió por cuenta propia. «He hecho fotografías del yacimiento arqueológico que ellos están excavando para que se vea más el paisaje, en vez de centrarme en una fotografía más científica. Ese concepto paisajístico me ha permitido seguir la línea de mi trabajo para hablar de diferentes temas que nunca había abordado de esa manera y que, en otras ocasiones, he tratado de forma más personal y emocional». Una experiencia que Grau valora de forma muy positiva, ya que ha supuesto un reto en su carrera: «Cuando estás acostumbrado a trabajar de una manera, cambiarlo todo te complica y te hace ser más lento; pero al mismo tiempo es muy interesante, porque puedes aportar más visiones».

Por su parte, Sofía Córdova confiesa que nunca había hecho nada que de por sí tuviese la idea de intercambio. Para ella, eso ha sido algo «bien potente» y que ha utilizado dentro del concepto de su proyecto. La artista ha trabajado en una serie de performances en las que va a tratar temas botánicos para, a partir de ahí, «difuminar una conversación sobre temas como el colonialismo o el intercambio colombino propiamente como algo biológico y botánico, respondiendo a cuál fue el coste humano de esas cosas». A Córdova todo este proceso le supone una mezcla de «placer y dolor» debida a esa amalgama de cultura española y americana que siente en su interior, en la que hay historias trágicas a la vez que recuerdos hermosos. De hecho, prepara una miscelánea de sonidos que combinan canciones de flamenco con guajiras que se trajeron del Caribe, música jíbara y la voz de Celia Cruz, sin perder el punto de vista botánico, «para que exista dentro de la pieza una fricción, tal y como ocurre en la vida real del ser colonizado y el mundo en el siglo XXI, que no se puede decir si es blanco o negro».

Fotograma de ¿YXK?, vídeo, color, sonido, 2017-2018. Sofía Córdova

Para ver el resultado final de todo este intercambio cultural aún tendremos que esperar, ya que de momento el proyecto no está cerrado y se pretende que haya una exposición final de ambas residencias, en la que se podrá apreciar el cometido realizado por estas artistas durante estos meses.